Los textiles han influido en los humanos no solo por sus propiedades como materiales, sino también por la singularidad y relevancia de las tecnologías asociadas a ellos. En efecto, la hilatura no responde al descubrimiento o adquisición de materiales, sino a la creación de tecnología, la acumulación de conocimiento y los avances tecnológicos desarrollados durante miles de años para producir tejidos.
